El incesto se define como la práctica de mantener relaciones sexuales entre individuos que comparten un vínculo consanguíneo directo, ya sea entre padres, hermanos, tíos, primos o abuelos.
Es una práctica que genera muchas emociones y controversias en nuestra sociedad. Culturalmente rechazado y considerado un tema tabú, es importante abordar el asunto con sensibilidad y comprensión hacia las experiencias y desafíos que pueden enfrentar aquellos involucrados.
A lo largo de la historia, muchas familias de poder, como monarcas, practicaron el incesto para preservar el linaje y asegurar una sucesión pura, realizando matrimonios entre primos, hermanos e incluso padres e hijos. Aunque esta práctica buscaba consolidar el poder, también generaba controversia y consecuencias negativas en la salud genética y las relaciones interpersonales, creando rivalidades y tensiones por el acceso al trono.
Personalmente, no entiendo esta práctica, ya no es porque genéticamente aparecerán deformidades y enfermedades en la línea de sucesión, sino porque para mí es una de las cosas más degeneradas y sucias que puede existir. Este tipo de acciones no solo corrompen la esencia de la humanidad, sino que también plantean serios dilemas éticos y morales.
Entiendo que este tema puede ser delicado y generar diversas opiniones. Es sorprendente observar cómo recientemente ha crecido el número de casos de madres e hijas que comparten pareja, primos con primos e incluso familias enteras, lo que genera un diálogo en las redes sociales donde estas relaciones familiares se presentan casi como algo cotidiano. Este fenómeno invita a reflexionar sobre cómo cambiamos nuestras percepciones acerca de las relaciones en la actualidad.
Hemos cruzado esa línea tan sutil sin ser conscientes de ello, o acaso cada día estamos despojándonos de la escasa moralidad que perdura en nuestra sociedad?
Os animo a que compartáis vuestras historias y opiniones.








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